lunes, 13 de enero de 2020

CAPÍTULO 2

En aquel instante ambos sienten la necesidad de conocerse. 

—¿En verdad existes? —dice el rockero mientras continúa contemplando a aquella chica que tanto ha llamado su atención. —Eres preciosa. —dice mientras acerca su mano a la pantalla queriendo tocar ese rostro. 

Muy lejos de allí, Jennifer comenta algo parecido con su mirada fija en la cara de Joey.

—¿Eres real? —dice la chica sonriendo al mirar al chico sueco. —Pareces un ángel con ese cabello rubio y esos hermosos ojos azules. 

En el hotel... 

—¿Cómo puedo conocerte? —se pregunta el vocalista de Europe al observar actuar a la actriz. 

En el rodaje de la serie... 

—¡Caray! —exclama uno de los peluqueros de la serie. —Otra que ha caído bajo el influjo de Joey Tempest. —bromea el estilista. 

—¿Qué quieres decir? —pregunta la actriz. —¿Joey..?

Su compañero va a terminar de responder cuando el director llama a la protagonista de la serie. 

—¡Jenny vamos a rodar otra vez! 

—Ya me contarás. —dice la chica volviéndose y guiñando un ojo a su compañero. 

El peluquero sonríe. 

En el hotel, el cantante abre la puerta de su habitación pues alguien está llamando. 

—¿Qué estabas haciendo Joey? Llevo un rato llamando a la puerta de tu habitación. —pregunta Ian Haugland el más rubio de la banda. 

El chico de la melena aleonada sonríe mientras guarda silencio unos segundos. Estaba tan absorto mirando a la chica de la pantalla que al parecer ni se había enterado de las llamadas a la puerta de su amigo, el noruego. 

—No te oí, disculpa. —asegura el vocalista del grupo. 

—Pues tienes que estar sordo para no escuchar. Toqué bastante fuerte y varias veces además. —le asegura su amigo. 

En verdad Joey parece que no se enteró de esas llamadas. Él estaba pendiente de cosas más importantes. 

De personas más...interesantes. 

—He quedado con los chicos para ir a dar un paseo aprovechando ahora que tenemos un poco de tiempo. Luego puede ser una locura con tanto compromiso profesional. Menos mal que somos jóvenes aún porque a veces llego a casa roto y agotado. —se sincera el batería del grupo. 

El cantante de la banda sonríe mientras mira con disimulo a la pantalla del televisor. Su amigo se da cuenta y le pregunta.

—¿Qué estás viendo en esa televisión? —dice Ian. 

—Algo que me encantó. —responde el chico de la cabeza de león. 

—Ya veo lo que veías. No sabía que fueras tan morboso. —asevera el rubio de cabello liso.

Su compañero mira la pantalla y descubre que esa chica ya no está allí. Ahora hay una escena en la que un forense abre un cadáver para estudiar la causa de su fallecimiento.

—¡Qué desagradable es esto! Sé que es una serie pero parece muy realista. Jamás hubiera podido dedicarme a esa profesión. No tengo estómago para eso. —asegura Ian. 

«Es que lo que yo he visto hace unos minutos tenía mucho mejor aspecto y era una alegría para la vista.» piensa el intérprete mientras sonríe con picardía.
recordando el momento en que vio la primera imagen de Jennifer Lowe Hewit. 

No sabe quién es, no conoce su nombre, pero al menos ya sabe que es actriz porque fue en una escena de la serie donde la vio. Tampoco sabe cuál es es el nombre de la serie pero en algún momento lo sabrá. Aunque no sabe si podría decirle algo ya que en el escenario es un tipo salvaje, sexy y decidido, es Joey Tempest un rockero, la voz de Europe. Sin embargo, cuando baja del escenario, cuando no canta y está en su vida normal sólo es Rolf Magnus Joakim, un chico normal de Suecia que a veces canta con sus colegas y que es, por lo general, bastante tímido. Y al que no le hace demasiada gracia su primer nombre Rolf. 
Joakim va mucho más con él. 

Él no es el único artista que es sexy, caliente y descarado sobre un escenario, pero tímido cuando baja de él. Es algo común con otros artistas. 

—¿Nos vamos? —pregunta Joey cogiendo su chaqueta vaquera mientras se recoge la melena en una coleta.

Cuando soñaban con triunfar con su música no imaginaban que la discográfica les haría cardarse y rizarse el cabello como en su caso. Tenían suficiente fe en sus canciones como para preocuparse por su imagen física, a la que no prestaban demasiada atención.

La discográfica tenía otra opinión. 

Eso no les gusta ya que es algo que suelen con artistas pop que fabrican para vender. No sólo les preparan la música que deben cantar, también les mandan vestir y peinarse como ellos consideran que deben hacerlo de acuerdo a la música que cantan. Este tipo de "cantante" se limita a cantar lo que les componen, bailar como les enseñan y conservar determinada estética. En ellos no hay verdaderos artistas, solo son el momento, una temporada.

Si puede que ganen mucho dinero durante ese tiempo pero su carrera, casi desde el principio, tienen un determinado recorrido, un determinado tiempo. Después de eso saldrán otros artistas, fabricados también, que ocuparán su lugar. Por ello intentan ganar mucho dinero y aprovechar ese tiempo al máximo. Y ese tiempo suele estar determinado por la moda del momento o la decisión de la discográfica. 

Algunos tienen más suerte y gozan de una carrera más larga, aunque el final suele ser el mismo. Pero Joey y su banda no son ese tipo de artistas fabricados. Ellos son músicos auténticos con talento pero su casa de discos se empeña en diseñar su imagen. Y por mucho que algunas personas los consideran parte del mundo del pop, en absoluto lo son. 

Son rockeros de verdad. 

Dentro de un tiempo los chicos quieren empezar a suavizar su imagen y dejar atrás esos cardados exagerados, que si bien les favorece, no les hacen sentir a gusto y cambiar ligeramente su ropa. Pero para eso aun falta un poco de tiempo. Confían que la nueva imagen que pretenden lucir, algo más... sutil, no haga enfurecer a la discográfica.

Los años pasarán y no pueden seguir con la misma estética siempre. 

Dicen que los estadounidenses Bon Jovi tienen más éxito que ellos a pesar que los suecos se dieron a conocer unos años antes. 
No están de acuerdo con eso. Además eso infravalora al público de los suecos. 

¡Esos dichosos periodistas que creen que saben de lo que hablan, no muestran ningún respeto por los artistas! 

No sólo eso son tan prepotentes que nunca admiten un error, una mentira o una equivocación. La culpa siempre es de los artistas o de sus fans, pero ellos nunca hacen nada criticable. Pueden decir lo que les dé la gana porque son periodistas.

Joey Tempest y Jon Bon Jovi
vocalistas se simpatizan y no se sienten rivales, aunque no se conocen aún, pero... 

Cuando los músicos salen del hotel las miradas de la gente no tarda en acompañarles en su paseo aunque tratan de pasar desapercibidos.

En el lugar donde se rueda la serie que Jennifer protagoniza se graba la última escena del día. Ese día no tenían tantas escenas que grabar como en otras ocasiones y pueden salir un poco antes, llegar más pronto a casa. Pero en la mayor parte de las ocasiones el rodaje se alarga hasta doce o catorce horas. Y hay jornadas que se vuelven aburridas ya que cuando una escena se resiste a quedar bien o el capricho del director así lo decide, pueden rodarla demasiadas veces, tantas que llega a ser monótono. Pero ellos son unos profesionales y se supone que deben tener siempre una buena actitud.

La gente olvida que también son seres humanos que se cansan y estresan.

Lejos de allá los músicos prosiguen su camino por las calles. Entran en una cafetería y piden unas cervezas mientras la gente los mira y cuchichean entre si.

Los chicos no quieren quedarse encerrados en el hotel solo para no sentirse observados por la gente. Necesitan algo de normalidad en sus vidas que les haga ser conscientes de la realidad, al menos un poco, y no creerse demasiado el cuento del éxito y la fama. Quieren tener contacto con la gente "normal", lo mismo que otros artistas súper famosos y que también quieren contacto con personas de fuera de su mundo por muchas mentiras que determinada prensa cuente sobre ellos y su supuesto "divismo". 

Después de unas horas fuera conversando con la gente pero tomando sus precauciones, todos regresan al hotel. Deben descansar porque al día siguiente tendrán una jornada ajetreada. Entrevistas, actuaciones y por la noche un evento, una fiesta, en la que les entregarán un premio por sus ventas. 

Al día siguiente, los rockeros se levantan pronto, desayunan, se duchan y se visten. Un coche pasará por ellos y los llevará de acá para allá en un extenuante día lleno de compromisos profesionales, para luego llevarlos de regreso al hotel con el tiempo justo de darse otra ducha, cenar y vestirse para el evento al que acudirán. 

Así pasan el día los rockeros sin un minuto libre. 

De regreso al hotel, aprovechan para relajarse un poco en la ducha de sus respectivas habitaciones. 

Apenas una hora después, el lugar en el que se celebra la gala con entrega de premios incluida, comienza a recibir a los invitados famosos pertrechados con sus mejores galas. 

«Me hubiera quedado en casa más a gusto.» piensa una de las personas invitadas al evento. «¡Para una noche que me puedo relajar y descansar en condiciones!» -se lamenta. «Espero que al menos valga la pena.» 

Cuando los suecos llegan a la gala vuelven a atraer las miradas de la gente. 

El evento da comienzo y cuando llega el turno de recibir el premio que les han otorgado, Joey y sus chicos se colocan entre bambalinas. 
La persona encargada de entregar el premio nombra al grupo y la banda sale a recibir su premio. 

Cuando Joey se percata de quien les entregó el premio se sorprende, al igual que la otra persona. 

«¡Tú!» piensan ambos a la vez. 

En ese momento tanto Joey como Jennifer sostienen el premio de la banda cuando la actriz se lo entregaba al grupo. Ambos quedan allí, como congelados, sin moverse, solo mirándose, mientras los asistentes a la gala los observan y los compañeros del cantante los miran, se miran entre ellos y sonríen 

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